27 de julio de 2010

Esta entrada no tiene título creativo

Ayer, le mostré a dos amigos un texto que escribí acerca de uno de mis personajes. Es uno que creé y perfeccioné hace poco (antes la idea variaba demasiado), de una de las tantas historias que he comenzado, o he simplemente ideado, o he abandonado en el océano de ilusiones y ocurrencias de mi mente. Y personalmente es una de mis favoritas.

Pues bien, en vez de recibir una crítica constructiva, un gesto de aprobación o una cara de disgusto, me encuentro con que lo asemejan con un personaje homosexual de un anime.

No me molestó tanto el hecho de que, sentí que insultaron a mi personaje comparándolo con el maricón de Shinji de Evangelion, la verdad es que me molesta más que algo mío, algo que YO había perfeccionado, algo que a MÍ se me había ocurrido, algo MÍO, fuese, sin quererlo, confundido por una especie de plagio de la idea.

Eso arrecha.

Entiendo que, hay gente que toma la trama de Final Fantasy como base para una nueva historia que según ellos "es diferente, nueva y original", creando más bien una copia barata de la idea, sin querer incluso, la parodian y colocan más clichés norteamericanos predecibles.

¿FanFic? Ok, está BIEN que sea un fanfic. Es tomar literalmente el personaje, el universo, la esencia (muy pocas veces está bien logrado) de la trama y de toda la idea para modificar ciertas cosas y crear una nueva historia. Pero ES DIFERENTE.

Admito que antes yo era así. A mis once años comencé a escribir una historia acerca de una chica de doce años a quien imaginé más bien así:
[1] [2] [3]
Pero con los ojos y cabellos marrón miel, y vestimentas más rudas y masculinas... incluso el estilo de dibujo de ese personaje me pareció perfectamente adecuado para el mío.
La historia trataba de eventos extraños(muy similares a la aparición de Kreatcher en Harry Potter y el Prisionero de Azkaban) que ocurrían en su casa, vecinos desagradables (dando la misma impresión que Dudley Dursley), vecinos amigables y divertidos(parecidos a la familia Weasley), una especie de reina hada(tan sabia como Dumbledore), una profesora(alta, con lentes, y estricta como Minerva McGonagall), gemelos(tan impredecibles como George y Fred) y finalmente una hadita mascota(teniendo las mismas funciones que Hedwig).

¿Justificación? En ese entonces, además de sólo tener 11 años(la verdad es que quizá 10), yo no había leído libros serios, ni siquiera había jugado algo bueno de verdad o incluso visto alguna serie completa o algo adelantado para mi edad. Mi infancia fue despreocupada, feliz, y aburrida.

Es normal, en serio, que las primeras ideas sean, inconsciente o consientemente basadas descaradamente en algo ya existente que nos haya gustado mucho.

Pero molesta cuando, uno se idea algo, incluso uno se sorprende y enorgullece al imaginar e idear una sencilla idea que se materializa poco a poco... y viene un webón y dice "se parece a la serie X..." o "ah, ése es igual al personaje X de la serie X".
¿Por qué molesta? Porque... uno con el orgullo algo hinchado, una sonrisa enorme, mostrando su idea para esperar comentarios positivos o incluso alguna buena crítica para poder hacer la idea cada vez mejor, decir "Es mío"... llegan estas molestas bolas de letras afiladas a zumbar a nuestro alrededor y a, simplemente decirnos "Eso ya está creado", "Esa idea no ha sido sólo tuya", "HÁ ha!", "Someone is going to explode in 3... 2... 1..." y uno se contiene un "¡COÑO DE LA MADREEEEE!" y sonríe, explicando la idea mejor. La persona insiste fríamente "Pero, te estoy diciendo, hay un juego/serie/manga/cómic que tiene la misma idea; mira, trata de..."

Y de aquí, depende de la persona, de quien lo cuente, y de la idea ya creada, pueden haber muchas reacciones. Desde respeto a la idea hasta mentada de madre a la persona que lo cuenta.

La mayoría de las veces que me han señalado una gran similitud entre alguna ocurrencia mía, y algo ya comercializado... La mayoría de las veces mento madre al creador, a veces sí respeto la idea porque está bien hecha y sí la considero verdadero arte. Pero a veces yo considero que podría hacer algo mejor, algo que llegue más a quien lea/vea, algo con más y mejores críticas, y un largo etcétera.

Pongamos por ejemplo Twilight... yo tengo un personaje, un vampiro llamado Nicholas Anthony Dellacount. Le resumí parte de la historia a una conocida... Dijo que era la misma vaina, pues, él temía al convertir a su esposa, ambos se amaban, él tenía bastante dinero, y habían conflictos con hombres lobo y otras especies(sirenas, dragones(éstos me encantaban pues, también podían tomar una forma humana), centauros, humanos inclusive). O sea ni siquiera me dejó terminar. Esa es otra cosa que, tal vez no llega a molestarme del todo sino dejar como el insulto a medias, no llega, la fuerza no es suficiente y tampoco vale la pena en desperdiciarla en alguien tan pendejo que ya consideraba casi un plagio el hecho de que esté utilizando vampiros en mi historia. Eso ya es culpa de la gente y no de uno, pero qué se hace.

Apostaría... no sé, pero muchísimo, a que si mi historia se llegase a publicar justo ahora, prácticamente todos de los lectores de todo el mundo dirían "Ah, otra de vampiros... Bah, copia de Twilight, intentando tener el mismo éxito". ¿Dónde está Abraham Stoker? ¿Anne Rice? ¿Franziska Gehm? ¿Darren Shan? ¿Beth Fantaskey? ¿Angela Sommer-Bodenburg con su pequeño vampiro Rüdiger, amigo de Anton? No es que haya leído a todos estos autores, lamentablemente, y seguro hay unos cuantos más que han tenido su libro impreso y empastado en las manos, emocionados como niños que reciben un enorme chocolate. Al menos yo lo estaría, tendría el primero que se imprima, en una biblioteca de mi casa, mostrándolo orgullosa también.

No sé ni cómo resumir la entrada, es más, físicamente se me dificulta, acabo de aporrearme la mano de una manera no muy normal, y me duele al teclear. Bueno, ojalá esta semana esté siendo tan tranquila como lo ha sido hasta ahora...
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