30 de agosto de 2012

2x1: Mascotas / Las dos caras de la moneda

Se me ocurrió esta nueva modalidad de entrada. Son dos temas que me gustó tocar, pero extenderse demasiado en ellos se torna aburrido y rebundante así que escogí dos temas cortos de los cuales hablar.

Mascotas

¿Estás pensando en tener una mascota? ¿Un gato que te haga compañía o un perro para pasear? Te daré un consejo... desecha la idea.

No, es en serio. Tener un animal de compañía es caro (si te propones a mantenerlo como se debe), fastidioso y malo para tu alma.

Si eliges un mamífero, tendrás que estar pendiente de su pelaje, plagas (tienes que quitarle las pulgas sí o sí, ellos sufren por rascarse y se te llenan todas las telas de huevos de garrapatas), uñas (limárselas o si no se rompen la piel, o si se les parten las uñas les dolerá), ojos (no se pueden quitar las lagañas solos, y si se acumula demasiado puede infectarse)... etcétera. Si eliges un pájaro, peces, tortugas/morrocoys, u otra loquera, es más ladilla.

Aw. Seguro se me muere el año que viene.
Ahora es ciega, de vaina camina y duerme todo el día.
El verdadero problema es cuando las mascotas se vuelven muy viejas o se enferman gravemente. Hay gente que opta por sacrificarlos para que no sufran, otros los dejan en la calle para que mueran solos y otros se entristecen porque lo ven debilitarse todos los días hasta que terminan muriendo de manera tranquila o en medio de convulsiones, cosa que arruina el bonito recuerdo que teníamos cuando ese alegre perro te quitaba los zapatos para jugar.

Estoy hablando totalmente en serio. Hay personas que se compran cualquier animal y no piensan en esto, entonces cuando se dan cuenta toda la atención que se requiere se aburren y terminan echando comida al animal por inercia, hasta que se pierde o se muere y entonces el ciclo comienza de nuevo.

Conozco a varias personas así. Y lo peor es que han tenido tantas mascotas que no entiendo por qué siguen comprando o adoptando animales siempre que pueden.

Es en serio, si no tienes paciencia, responsabilidad ni madurez para siquiera salir bien en tus estudios, no te compres un perro. Te vas a terminar aburriendo y regalándoselo a alguien, o serás tan pendejo que te encariñarás pero no sabrás cuidarlo y estará desnutrido e infectado por tantas pulgas.

Y el colmo de esto es que, me han contado de personas que dicen "voy a tener un niño porque me siento sola".


¿Por qué habrá gente tan idiota en esta vida?

______________________________________________________________


Las dos caras de la moneda

Seguramente cuando se les presenta un problema y lo cuentan a otra persona, añaden detalles y adornan un poco los diálogos y situaciones que pasaron para dejar la mejor impresión. Casi todo el mundo lo hace, y es natural porque uno mismo no quiere quedar como un idiota en la historia que está contando.

Supongo que es algo inconsciente, intentar que quien sea que te esté escuchando se ponga de tu lado, no importa la estupidez que hayas hecho se necesita apoyo o aprobación, es natural del ser humano.

Lo malo es cuando en la versión de la historia se omiten cosas que pasaron o no se consideran en lo más mínimo los puntos de vista ajenos.

Quien está demasiado acostumbrado a hacer esto siente que está quedando como la víctima herida que necesita apoyo, o como el genial, o el inteligente, etcétera. Pero la verdad es que quedan como unos pendejos.

Es símbolo de inmadurez y desconfianza en sí mismos. ¿Será que su realidad es tan triste que necesitan mentir para modificar los eventos de los cuales se avergüenzan tanto, y engañarse a sí mismos para olvidar esos episodios? Es un poco patético.

Los niños lo hacen mucho porque el ego y la aceptación son cuestiones delicadas a edad temprana, pero se les justifica, PERO de igual manera hay que explicarles que eso no se hace, que mentir no soluciona los problemas ni cambia lo que verdaderamente pasó, por feo que sea.

Soy una persona que al escuchar la versión de alguien, le planteo situaciones hipotéticas de ellos mismos en la posición del malo de la historia, entre otras cosas que resultan incómodas si la persona mantiene firme su deseo de ser apoyado sea cual sea la situación en la que estuvo, y realmente no está buscando opiniones diferentes a la suya.

Lo peor del caso es que si uno al final no está convencido y no comparte la opinión de quien te está contando lo que pasó, uno es el malo que no está de su lado, uno es desconsiderado y un cabrón.

La gente que no les gusta admitir que se equivocan o que no les señalen sus fallos, no va a cambiar ni van a aceptar tus críticas o consejos. Es difícil dejar de aconsejar a un amigo, pero estás perdiendo energías. Esa persona no admitirá sus fallos hasta que la vida le dé un coñazo que le haga abrir los ojos.

Y si esa persona es tan terca que se ha tropezado con una piedra varias veces, lo mejor que puedes hacer es contemplar la escena para luego decir "te lo dije", o evitar esos temas de conversación.

Supongo que hay maneras de ayudar a esas personas pero yo no he encontrado ninguna.

Resumen: No compres animales y no ayudes al terco.

Hasta otra.
Publicar un comentario